sábado, 7 de mayo de 2011

Perdiendo el norte...

En uno de esos momentos de agonía arquitectónica, en la que el proyecto casi le devora a uno por completo quedando uno inmerso en un mar de dudas y excitación caí la semana pasada mientras indagaba un sistema estructural acorde con la línea proyectual y el afán de superación propio de un alumno de arquitectura apasionado por su carrera.


Gracias a una de esas correcciones magistrales de autor, el profesor arquitecto evocó a la diseñadora y arquitecto Greta Magnusson Grossman (1906-1999), una de esas mujeres que mantuvieron su cordura de diseño a largo de su vida despojándose de los rankings de ventas y los prontuarios de historia.
Alrededor de los años 30, entre una batalla de "ismos" emigró desde Europa a  Los Ángeles dejando atrás un continente lleno de dolor y pobreza.
Implantó su fuerte semilla escandinava en un momento en el que la arquitectura sueca estaba en pleno apogeo productivo y creó piezas tan hermosas como las que les dejamos a continuación.



La elegancia, sencillez y funcionalidad de las piezas las hacen únicas.

The Grossman House






MOBILIARIO

 

Greta Magnusson Grossman 
Manufacturer Glenn of California