Era obvio que entre tanto desfile teníamos que encontrar a uno de nuestros fetiches de la costura. Y sí aquí le tenemos en una publicación a parte, pues no merecía menos, el japonés Issey Miyake, el rey de los pliegues.
Y como dicen en la Vogue EE.UU ¿quién dijo que el teatro no tenía un hueco en la pasarela? Nuevamente Miyake se encargó de dar el toque especial creando auténticas piezas del diseño en origami. Un show donde la geometría, desde la forma de las prendas hasta el print de las mismas, estuvo omnipresente.
Así el director creativo, Dai Fujiwara se despide tras una década en la casa japonesa, con un exitoso desfile que a nosotras personalmente nos volvió a maravillar.





